miércoles, 30 de noviembre de 2011

El caciquismo del fútbol moderno

¡Buenas!

¿Qué tal? Después de mucho tiempo sin escribir, me he propuesto tomarme esto del blog más en serio, y prometo escribir sobre fútbol o deporte en general al menos una vez a la semana.

La razón que me ha llevado a escribir este artículo ha sido el revuelo que se ha formado por la tarjeta amarilla mostrada anoche a Piqué, y que le permitirá cumplir sanción este fin de semana y estar disponible el 10-D para el clásico. Pero no quiero hablar de la sanción concreta, que junto a las sanciones que recibieron el año pasado los jugadores del Real Madrid en Champions, me parecen lamentables.

Lo que quiero debatir es la norma en sí, que según el reglamento, dice así:
El futbolista que en el transcurso del partido provoque la quinta amonestación a que hace méritos el presente artículo, podrá ser sancionado, además de con la sanción prevista en el párrafo primero de este artículo, con un partido adicional de suspensión y multa accesoria en cuantía de 600 €. Para la determinación de la intención del futbolista se tendrán en cuenta circunstancias tales como la naturaleza de la regla del juego infringida, la actitud del futbolista durante el encuentro, etc. A tal efecto, el árbitro del encuentro estará habilitado para hacer constar tal circunstancia en el acta arbitral.
¡Por Dios! Pienso que cada jugador puede aprovechar el reglamento como considere oportuno. Si se cumple un partido de sanción cada 5 tarjetas amarillas... ¿No es un derecho de los futbolistas forzarla para poder jugar partidos más importantes? Es más, los jugadores suelen provocar estas tarjetas perdiendo tiempo, lo que no supone ningún daño para el contrario. Pues NO, la federación puede intervenir de "oficio" y concluir que una tarjeta ha sido provocada y por tanto doblemente sancionable. Es más, ¡ni siquiera se basan en los hechos, sino en la interpretación del árbitro en el acta!

Y yo me pregunto: ¿Es que las demás tarjetas no son, en mayor o menor medida, provocadas?

Pues eso, que estoy harto de las gilipolleces en el mundo del fútbol, tipo "la camiseta por dentro", "los calentadores del mismo color que los pantalones", o "preferencia de 6 árbitros antes que instalar la tecnología".

Por otro lado, respecto al eterno debate sobre el balón de oro, que este año se disputan Messi, Cristiano y Xavi, me gustaría recordar los 2 artículos que ya escribí el año pasado sobre ello:

http://pacobony.blogspot.com/2011/02/el-dilema-del-balon-de-oro.html
http://pacobony.blogspot.com/2011/03/iniesta-el-verdadero-balon-de-oro.html


Pues eso. A los que reclaman que se lo deberían dar a Xavi por su trayectoria y tal, me parece que ese sería otro premio, y no "el Mejor Jugador del año 2011". Si el año pasado, en el que la Roja consiguió el Mundial, y el Barça no se cuantos títulos, no fue el año de Xavi o Iniesta, como bien vaticiné: "nos esperan unos años muy homogéneos en cuanto a ganadores se refiere", es decir, Messi o Cristiano. No quiero entrar en este último debate, en el cual los 2 me parecen jugadorazos.

Cierto es que Cristiano consiguió el gol en la final de Copa, pero Messi ganó prácticamente el sólo la semifinal de Champions en el Bernabeu. Y además, el argentino ha conseguido más de 50 goles (similar a Cristiano) y más de 30 asistencias (que se dice pronto). Por ello, veo más favorito a Messi, pero repito, el año pasado este premio dejó de tener mucha importancia para mi, y no me interesa mucho el ganador de este año.

Por otro lado, me gustaría que las votaciones se hicieran en los años futbolísticos (es decir, una temporada), y por gente "más o menos" especializada, no entrenadores tipo "Lesoto".

¡Saludos y hasta la próxima!

miércoles, 6 de julio de 2011

ILUMINA TU PAÍS


Hace meses vi un anuncio de Nike, en el que Rafa Nadal, Pau Gasol y Andrés Iniesta narraban los grandes éxitos deportivos recientes de nuestro país.

http://www.youtube.com/watch?v=UvB7vP1R9AU

Me lleno de orgullo este anuncio, ya que, como aficionado al deporte, me alegraba ver cómo el trabajo que se realizaba a nivel deportivo en España tenía su resultado en la élite, conociéndose en todo el mundo nuestro país, así como nuestros deportistas.

Pues bien, no tarde mucho en darme cuenta que, tras esa bonita carrocería de Ferrari Rojo y Gualdo había un motor que olía a podrido; un motor formado por engranajes oxidados provenientes de diferentes talleres. Piezas como el Rayo Vallecano, el BM Ciudad Real o el FS Manzanares, por citar algunas, que solo podían mantener el coche en funcionamiento con arreglos y parches muy caros para instituciones públicas y federaciones, y con efectividad a corto o medio plazo. Pero mejor ir por partes…

Está claro que en tiempos de crisis, el espectáculo deportivo siempre es una válvula de escape para la dura y fea realidad. Bien se sabían estos los emperadores romanos con su “pan y circo”, ya que el gritar enfervorizadamente durante un par de horas hacia que su súbditos olvidaran por un momentos sus penosas situaciones; ahora la situación no es tan dramática como lo era entonces, pero siempre ayuda que nuestro equipo gane, y cuanto más desconocidos y caros sean los jugadores que en el juegan mejor, porque a nadie le gusta ver que el que mete las canastas es el vecino de al lado al que veo todos los días comprando el pan, ¿verdad?

Pues este problema de abajo ha llegado hasta lo más alto, haciendo que el Real Madrid pague X millones de euros por un jugador de similares características a los cuatro de su posición que tiene en las categorías inferiores. Está claro que hay jugadores punteros que vienen a mejorar lo presente y a hacer mejores a los demás compañeros, pero creo que muchas veces esta mejoría la podemos llevar a cabo nosotros mismos con unos entrenadores/profesionales del deporte de calidad, y con unos procesos de formación de los jugadores coherentes y lógicos en todos sitios, no solo en las selecciones, que hagan que el nivel deportivo de nuestro país sea cada vez más alto.

Cuando “España iba bien” cualquier equipo tenía empresas detrás, y fondos de sobra para traer a sus plantillas jugadores de aquí y de allá, y vivir el momento, que son dos días. Ahora la situación es otra, y TODOS los clubes deportivos en España, de élite o semi-profesionales deben mirar hacia abajo y dar un paso atrás, ya que el que antes dieron hacia delante fue tan fuerte que a muchos les ha hecho caerse. Este paso atrás no quiere decir que se pierda calidad en las competiciones, simplemente que la base de los equipos se comience a cimentar con gente de casa, y que lo que antes destinábamos a fichar a un jugador, lo destinemos a fichar tres entrenadores que nos garanticen que dentro de cinco años tendremos más jugadores de la calidad de ese que pretendíamos fichar.

Que se acaben ya los proyectos insostenibles; aquellos en los que en Septiembre prometemos el oro de Moscú a prensa, aficionadores y jugadores y en Enero ya no hay dinero ni para pagar al que corta el césped. Proyectos (volviendo al tema), como el del fútbol sala en mi localidad (Manzanares), que lleva ya un par de años salvando el cuello en el último momento gracias a ayuda privada, pública e incluso divina, y este año para no hacer tarde ya comienza pidiendo esta ayuda. Me alegra mucho que mi pueblo tenga un equipo en la segunda división nacional, aunque haya jugadores nacidos en Manzanares con bastante calidad que estarán en la grada mientras se disputan los partidos de dicha división; solo espero equivocarme y que esta vez las cosas se hagan con coherencia y no tenga que venir en Mayo el concejal de turno a tener que sacar las castañas de nadie del fuego.

Como alternativa a estos proyectos locos yo propongo una cosa: cantera, cantera y más cantera. En España tenemos un talento especial; ni la imaginación desbordada de los sudamericanos, ni la disciplina soviética ni el físico afro-americano. Nosotros estamos en el justo medio, y si canalizamos todo ese talento, creedme que el resultado puede ser asombroso, como ya se ha demostrado (podéis volver a ver el video del principio si no me creéis). Construyamos nuestro deporte desde la base, con nuestra gente, con humildad y ambición, y haciendo a todo el mundo partícipe de este gran proyecto deportivo, en el que nuestros equipos y ligas estarán formados por jugadores nuestros, jugadores de calidad, y haciendo que todos los Manzagatos, Castellano-Manchegos y al más alto nivel todos los Españoles, sientan cada logro como algo suyo.

viernes, 17 de junio de 2011

A LA VEJEZ ANILLOS

Colaboración de Ramiro:

"Este es un equipo real, somos un grupo muy experimentado, no corremos rápido ni saltamos alto, pero estos chicos pueden confiar el uno en el otro. Jugamos de la manera correcta, confiamos en el pase. Esto es algo maravilloso para la ciudad de Dallas"

Con estas palabras el entrenador de Dallas explicaba el éxito de su equipo al mundo, en esta simple frase se explica todo lo que los Mavericks representan.

Esta temporada ha sido especial para la gente de mi generación que ha visto como los jugadores con los que crecimos van colgando las botas o están muy por debajo de su mejor nivel, O´Neal, Duncan, Stojakovic, Ray Allen, Kevin Garnett, Allen Iverson, Pierce, Nash etc. Todos ellos han ido “cayendo” en playoffs ante los jóvenes Heat o los sorprendentes Dallas, por eso me hace especial ilusión la victoria de los Mavericks.

133 son las temporadas que los jugadores de Dallas han necesitado para conseguir su primer anillo. Entre todos ellos destacan tres, el Big Three de Dallas: Dirk Nowitzki, Jason Terry y Jason Kidd, que hacen bueno el refrán de: Más vale tarde que nunca.

El primero se lo merece por todo lo que ha trabajado para conseguirlo, superando todos los obstáculos, desde la derrota en las finales del 2006 hasta el descubrimiento de que su novia era una estafadora. Desde su llegada a la liga no ha hecho más que mejorar de la mano de su “gurú” Hölger Geschwindner. Muchos han sido los veranos que Nowitzki ha pasado, no solo jugando al baloncesto, sino también aprendiendo a tocar el saxofón, a bailar ballet, practicar esgrima, montar en patines, etc. todo para pulir a este jugador que hoy está entre los mejores jugadores de la historia de la liga y que por supuesto ya es el mejor jugador europeo de todos los tiempos. Por todo esto y por, al fin, terminar una temporada con una victoria (entre la selección y su equipo nunca lo había conseguido) Nowitzki se merece este anillo.

El segundo “Jet” Terry, quizás se lo merezca menos por su trayectoria en la liga, pero su apuesta a principio de año , cuando nadie contaba con ellos, de tatuarse el título de campeones en su brazo derecho, habla claramente de que el objetivo de este equipo ha sido ganar el anillo. “Creemos en cada hombre en ese vestuario, incluido el equipo técnico”. Nadie estaba “disgustado” por ir perdiendo, sino que se respiraba “determinación” para hacer el milagro.” Así describía Terry la remontada en el 2º partido, la mayor en unas finales de la NBA. El dio el primer paso hacia el título con ese tatuaje, y esto sirvió, con el mismo reconoce, para que el resto de jugadores creyeran que podían cumplir su sueño. Por su determinación, Terry se merece este título.

El último de ellos, para mí el que más se lo merece. “Este sentimiento de ser el mejor equipo del mundo es indescriptible. Además estoy feliz por Jason Kidd, un guerrero a sus 38 años”. Así le dedicaba el titulo a Kidd su compañero Nowitzki. No fue el único que hablo de él, todo el mundo tenía en mente a Kidd cuando hablaban del campeón. Su actuación a los 38 años fue ejemplar, ya no es el de antes está claro, pero su defensa, su saber estar en la pista, han sido claves en que este equipo sea el mejor del mundo. Por los 1267 partidos de liga regular y 142 de playoffs que Jason Kidd ha necesitado para conseguir el anillo, se merece este título.


martes, 31 de mayo de 2011

Where amazing happens?




















¿Creéis que la liga española de baloncesto, la ACB, sería capaz de mantener despiertos a algunos aficionados americanos hasta las tres de la mañana para seguir su final?

Sinceramente, yo opino que no, porque los baloncestos a uno y otro lado del atlántico tiene enfoques muy diferentes.

En el lado americano, buscan eso que mantiene a la gente enganchada, que llena los pabellones y que hace que alguien como yo este viendo ahora este partido: espectáculo. Creo que el deporte, por suerte o por desgracia, tiende a eso, y es lo que el espectador estadounidense busca; una mezcla de deporte y circo, malabaristas con balón, y unas cualidades físicas que desafían a la física, anotando muchas veces en la cara de la gravedad. Por eso han creado un juego que favorece ese espectáculo: un juego rápido, de transiciones veloces y en el que están prohibidas las defensas en zonas y las ayudas largas, para así buscar el enfrentamiento directo (entre otras cosas por el morbo de estos) y generar más acciones por partido. Este estilo de juego también a favorecido que allí se encuentren los mejores jugadores del planeta, con una gama de recursos técnicos y rapidez de toma de decisiones tácticas exquisitas; también hay quien dice que estos chicos no saben defender… pues bien, en mi opinión, cualquier equipo de la NBA defendiendo a tope (cosa que solo se hace en playoffs y al final de los partidos) podría dejar a casi cualquier equipo de la ACB en 40 puntos.

Y en nuestro lado del charco tenemos otra cosa, quizás menos atractiva para el espectador común, pero igual o más para el ojo un poco experimentado. Esta tarde he visto el Bilbao-Real Madrid y, pese a ser un partido de baja anotación se han visto jugadas por parte del equipo greco-vasco mucho más bonitas que cualquiera de las que he visto en el primer tiempo de “The Finals”. Si el baloncesto NBA se podría comparar por su rapidez con el 3 en raya (probablemente porque son tan buenos que no necesitan dar más rodeos), el baloncesto europeo sería algo parecido al ajedrez: un baloncesto en el que el mayor entramado defensivo existente y unos jugadores algo más lentos que los NBA hacen que el entrenador tenga que devanarse los sesos haciendo que sea la inteligencia puesta en común de los jugadores la que encuentre senderos hacía el aro, senderos que en la liga americana son auténticas autovías.

Y ahora cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Qué pasaría si integráramos lo mejor de ambos baloncestos? Nosotros llevamos muchos años aprendiendo de los entrenadores americanos pero, ¿y si ahora ellos aprenden de nosotros?. La llegada de Messina a los Lakers como 2º de Brown ( no sé si esto es solo un rumor o será verdad) puede empezar a abrir camino a un baloncesto fusión que rozará la perfección.

Y a todo esto el primer partido de la final de la NBA está siendo bastante feo; está en el descanso y el resultado es 44-43 para Dallas. Veremos a ver qué pasa porque, salvando las distancias, este puede ser un reflejo de todo lo hablado hasta ahora. En un lado, un equipo formado por jugadores veteranos, como Terry, que realiza ataques más lentos y elaborados para encontrar la canasta, europeizado por jugadores como Nowitzki o Stojakovic y llevado por el que a mi juicio es uno de los mejores playmakers de la historia de esto de la pelota naranja, Jason Kidd. Enfrente un equipo que manda para el aro como locos a un puñado de negros muy buenos, liderados por un joven que ya se ha comido un pedacito del mundo pero quiere más (Wade) y por otro que lo quiere todo entero, y cuanto antes; muchos dicen que Lebron James es “The choosen one”, y que puede ser mejor que Jordan… yo no lo veo así, creo que está lejos todavía en cuanto a técnica y táctica, y que si Jordan hubiera tenido las cualidades físicas que tiene este chavalín le hubieran faltado dedos para ponerse los anillos.

Asique ¿quién sabe?, quizás esta final nos muestre que estilo de baloncesto es mejor, y sin que esto sirva para perder la objetividad deportiva con la que he intentado escribir todo esto… Let’s go Dallas!